Saturday, June 11, 2016

Leer para curarse del frío

Los dedos todos juntos

    Las manos le dirán la forma de aprender, bonitos trucos para protegerse del frío. El resto depende de usted. Avenida Corrientes, desfile de manos de mujeres asustadas por la humedad polar que sobrevuela Buenos Aires. Brazos cruzados con manos tocando los codos. Manos entrelazadas con los puños de lana abrigando los dedos de las más jóvenes. Dedos entrecruzados de mujeres policía que custodian el templo judío y la casa de los bomberos. Mujeres que llevan guantes y no traen gorro. O que traen gorro y se olvidaron los guantes. Sábana corta para la más desprevenida. Y los dedos como niños con miedo, todos juntos. Y ni un niño ni una madre en la calle . Pero ¡Señora, el frío no enferma!¡Los virus enferman! Y las damitas que ignoran a las caminantes, cerca de la ventana del bar, con los dedos acariciando un submarino.
     Los hombres, los hombres en cambio, con el gesto canchero de las manos en los bolsillos, del jean con los dedos gordos afuera (porque son gordos), del saco y el sobretodo. Siempre como si no pasara nada. ¿Invierno, verano? Qué más da. Y el motoquero de la Yamaha z16 de la Avenida Scalabrini Ortiz en la vereda del delivery Cruz del Sur contando cómo le gusta andar la moto, que le importa un bledo el frío. Viva la velocidad y cuanto más rápido, más plata. La cara a la intemperie. Pero las manos, las manos. Las manos con gruesos guantes negros y entre los dedos un pucho humeante que no deja después de que le entreguen un pedido y tampoco sobre la máquina. Y en la misma vereda, el cartonero con guantes y los dedos descubiertos para el trabajo de a pie: “¿Jefe una moneda?”.
      Los rostro ocultos o algo arrugados como haciendo fuerza. Sólo las manos para contar el relato del miedo al invierno y conocer las diferencias de género, de histeria y de macho en la principal ciudad de Argentina.

Sunday, May 22, 2016

Apagón cultural para el teatro independiente

Los apagones de luz durante el verano por la crisis energética dieron paso a los apagones culturales por el aumento de las facturas de energía. Cultura Unida, una organización que nuclea a asociaciones de salas, clubes de barrio, milongas y centro de jubilados,  lanzaron la consigna “Apagón Cultural” frente a los aumentos desmedidos de luz, agua y gas, con el fin de dar a conocer la crisis económica por la que están pasando. Las salas de teatro realizaron un minuto de apagón con un audio que explicaba a los espectadores la situación económica crítica que vive el teatro independiente, el último sábado. Cultura Unida pidió a la legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, un fondo de emergencia hasta que el Gobierno Nacional implemente una tarifa cultural o social para salvar del cierre a estas organizaciones.
“Los aumentos de luz llegan a ser un doble alquiler para las salas independientes”, declaró Liliana Weinver, la presidenta de la asociación de salas Artei que nuclea a 90 salas en la ciudad de Buenos Aires. Weinver enfatizó que las obras de teatro independiente se realizan con el trabajo y esfuerzo de los actores, directores y puestitas, organizados en cooperativas culturales. Según, Julieta Alonso, secretaría de Artei, el 100% de las salas agrupadas en la asociación corre riesgo de cierre si el gobierno no implementa una política cultural para el teatro independiente. Estas salas tienen de 30 a 60 localidades y son contadas las que tienen hasta 250 butacas. El tamaño de las salas no permite bajo ningún aspecto desarrollar una actividad con fines de lucro. Por otro lado, la movida teatral de Buenos Aires equipara a ciudades europeas como Berlín y Paris, gracias al desarrollo del teatro independiente. Estas obras son parte del lustre y reconocimiento mundial de Buenos Aires como ciudad cultural.
El incremento exponencial de las tarifas tampoco pueden ser trasladados a las entradas, porque el público del teatro under no podría pagarlas. El precio de las entradas para estos teatros oscila entre los 130, 150 y 180 pesos, y muchas ventas incluyen promociones de dos por uno. El  traslado del costo a las entradas significaría un aumento del por lo menos 100% del valor de la entrada. Un cifra similar por la que se paga por una entrada del teatro comercial, que cuenta con grandes elencos y publicidad para atraer público con poder adquisitivo. En cambio, el público del teatro independiente se quedaría sin actividades culturales, en su mayoría trabajadores, porque los aumentos de sus salarios no acompañan la inflación. Es por lo tanto, un golpe para la cultura de la ciudad y un doble golpe para el trabajador, que lucha por subsistir y se lo expulsa del ámbito cultural. Macri fue explícito con esta clase social: “Si tienen frío en casa, usen un sweater”.
Algunos números. El Teatro del Pueblo, el primer teatro independiente de la Argentina, pasó de pagar una factura de luz de 1800 a pagar 7800 pesos, un aumento del 433%; el teatro la Carpintería pasó de 1200 pesos de luz a 8000, o un diabólico aumento de 666%. “Todavía el impacto del aumento de luz no llegó al teatro, porque en febrero hay poca actividad, pero si la próxima factura aumentara un 700%, deberíamos cerrar”, declaró Martín Ortiz socio del Teatro Crisol. Este teatro cuenta con Proteatro que otorga hasta un 50% de subsidio en el mantenimiento de la sala por parte del Gobierno de la Ciudad. Otros teatros, cuentan con subsidios del Instituto Nacional del Teatro. La ciudad de Buenos Aires paga con regularidad los subsidios y los salas tienen expectativas que el Gobierno de la Ciudad acompañe sus reclamos. Hasta ahora, las diferencias con el Gobierno de la Ciudad habían sido por el maltrato que los inspectores ejercen sobre estos teatros, muchas veces cierres arbitrarios.
Los propietarios de teatros comerciales acompañan las iniciativas del teatro independiente, aunque no se sumaron al Apagón Cultural. Ellos tienen su propia Cámara Empresarial, la Asociación Argentina de Empresarios Teatrales y su realidad es diferente. Pero también similar, porque sufren la crisis económica como la mayoría de las Pyme de la Argentina.

Monday, May 9, 2016

Presentación del libro “La encrucijada española” de Pedro Brieger en la Feria del Libro



    Pedro Brieger presentó su libro “La encrucijada española” de la editorial Capital Intelectual en la Feria del Libro. El libro fue presentado por la periodista Romina Calderaro y Leonardo Grosso del Movimiento Evita.
“Quedé impactado por la vocación de poder de Pablo Iglesias”, contó Brieger durante la presentación en referencia al Líder de Podemos. “Ellos pudieron interpretar que algo nuevo estaba emergiendo y necesitaba canalizarse por fuera de los partidos tradicionales”, caracterizó. Según el periodista, esta tensión podrá resolverse a favor de los de “abajo” si se sigue la consigna lanzada por el  vicepresidente boliviano Alvaro Garcia Linera durante el primer gobierno de Evo Morales: “No perder las calles”. Puso como contraejemplo, el acuerdo económicamente ruinoso para Grecia con la Unión Europea por parte del partido emergente de izquierda Syriza, que abandonó la calle para ocupar los despachos del gobierno saliente. Según el periodista, fueron tantas las tareas que tenía el nuevo y el pequeño partido Syriza en el gobierno, que desatendió el calor de la calle y las asambleas griegas. Syriza no se habría animado a enfrentar a Alemania, porque carecía de apoyo continental. Los partidos hermanos Podemos, en España, y Juntos Podemos, en Portugal, carecían de fuerza en sus propios países según el periodista. También, Podemos está siendo criticado en sus filas por abandonar las calles por el debate parlamentario y por el intento de formar gobierno con el establishment.
Por otro lado, Pedro Brieger enfatizó el carácter irreverente de los dirigentes del partido: “No se puede tutear al rey. Está reglamentado en una circular”. El periodista mencionó que Pablo Iglesias llegó a tutear públicamente al rey. “En España, es todo un gesto político”, destacó. Y puso también como ejemplo la vestimenta casual de los diputados de Podemos en el Congreso frente a la elegancia del establishment. En cambio, el diario El País, caracterizó a Podemos como un partido políticamente oportunista. Por ejemplo, sumó a su filas a políticos del Establishment, caso del ex ministro de Defensa José Julio Rodríguez, y los promocionó como ministros para la formación de gobierno, o utilizó reclamos independentistas en función de las conveniencias políticas.
La guía de lectura para el nuevo libro de Pedro Brieger es en sus palabras: “¿Qué pasa con esos movimientos populares que emergen y no saben para dónde ir?”. Una pregunta para pensar y relatar los cambios que operaron y operan hacia dentro de estos movimientos. También para no arriesgar un análisis político propio. Durante la presentación lo justificó: “La Historia de la Revolución Rusa de Trotsky fue escrita 10 años después de la revolución. Cuando uno es protagonista de un hecho tan importante, no tiene tiempo para escribir”. Y agregó: ”Más ahora que existe Twitter y Facebook”. Sin embargo, esta afirmación es incorrecta. “La Historia de la Revolución Rusa” fue escrita 10 años después para combatir a Stalin durante la contrarrevolución. Stalin reescribía la historia política del país, acusando a Trotsky de agente del imperialismo, para apoderarse de todos los resortes del gobierno. En contestación, Trotsky escribía la historia revolucionaria de su país para los resistentes. Ningún libro del comandante en jefe del Ejército Rojo fue escrito como testimonio. En síntesis: ¿Se puede transformar un país sin la escritura diaria y una apuesta política definida?
    La encrucijada española es económica y política. Por el lado económico, España alcanzó una tasa de desempleo jóven cercana al 50%, con recesión. Por el lado político, la corrupción del Partido Socialista y el Partido Popular dejó un vacío que empezó a ocuparse en las calles con el movimiento de Los Indignados, el equivalente a las asambleas barriales durante la crisis Argentina del 2001. Podemos es un emergente o un continuador de ese movimiento político en las calles, según el autor. El Partido irrumpió en la vida pública cuando alcanzó 1.2 millones de votos y 5 eurodiputados en sólo 4 meses en las elecciones del 2014. El libro explica esta problemática desde la barricada del movimiento de los indignados y de Podemos.

Thursday, April 21, 2016

El FBI ataca con éxito los celulares iPhone

Fernando Wermus
caracteres 5358

El FBI ataca con éxito los celulares iPhone

    El director del FBI, James Comey, declaró que la Agencia pagó cerca de 1 millón de dólares para vulnerar los celulares iPhone 5c a través de una compañía privada de seguridad informática. James Comey no hizo público la compañía a la que le encargó el trabajo. El fin era penetrar el celular del terrorista norteamericano musulmán Syed Rizwan Farook. Estas declaraciones provocaron la reacción inmediata de Apple. La empresa exigió que sus ingenieros fueran informados sobre el defecto para reparar los celulares de la manzanita. Si esta falla fuera descubierta por terceros, podrían perjudicar la vida privada, comercial, familiar de 682 millones de usuarios. Hasta ahora, el FBI no colaboró, y con su silencio, abrió un debate mundial ¿Es legítimo que el FBI conozca una debilidad en un celular que le brinde acceso a la vida privada de millones de ciudadanos y no colabore para subsanarlo? ¿La empresa privada anónima que trabajó para el FBI podría continuar lucrando en perjuicio de todos ellos?
Las compañías de seguridad que descubren una vulnerabilidad electrónica de un tercero, suelen entregar ese conocimiento a la empresa en peligro. “Es considerado una buena práctica entre empresas de seguridad electrónica”, comentó para este medio el experto en seguridad informática Pedro Guridi. El Gerente Técnico de Producto de la empresa Onapsis resaltó las virtudes de esta conducta ética: “Onapsis consiguió como cliente a NVIDIA cuando descubrió una vulnerabilidad en sus sistemas de gestión y decidió compartirla con ellos”. La compañía es la mayor productora mundial de placas de video para videojuegos. Por eso, Guridi remarcó: “Este problema es fundamentalmente político”.
El anuncio de James Comey provocó que el Departamento de Justicia desestimara una demanda que había sido iniciada por el FBI contra Apple inmediatamente después de la masacre del terrorista en San Bernardino California. El FBI le exigía a Apple que vulnerara sus propios celulares en beneficio de la seguridad nacional norteamericana. El CEO de Apple, Tim Cook, rechazó el pedido del FBI en febrero de este año, y publicó una carta a sus clientes: “Una vez creada la técnica podría ser usada una y otra vez sobre cualquier número de dispositivos. En el mundo físico, podría ser equivalente a una llave maestra, capaz de abrir ciento de millones de cerraduras, desde restaurantes y bancos hasta comercios y casas. Ninguna persona razonable lo encontraría aceptable”. El FBI pedía, legalmente, a Apple que rescribiera el software de los iPhone para deshabilitar la función de autoborrado, diseñada para proteger la información contra cualquier acceso no autorizado, que se pudiera ingresar usuario y contraseña a través de una computadora y no manualmente, y que entre intentos fallidos por ingresar, el celular no esperara algunos segundos. El fin era instalar este nuevo software en el iPhone y conectarlo a una computadora que por fuerza bruta descubriera la clave de acceso. Aunque la compañía de la manzanita se negó, sí colaboró y entregó toda la información que la pareja de musulmanes había subido a los servidores de Apple. El FBI quería bajar el estándar de seguridad de los productos de la compañía.
El especialista Pedro Guridi argumentó a favor de Apple: “No existe algún antecedente público donde una compañía obrara con el fin de bajar la calidad de seguridad de su productos en contra de sus clientes”. Según los escritos presentados por los abogados de Apple ante la Justicia, el problema es cómo ayudar a resolver el caso de la matanza de San Bernardino sin atacar los derechos de los clientes y del público en general. “Este caso nunca debería haber llegado a la Corte”, publicó Apple en marzo. Y efectivamente nunca llegó. Quizás la forma de obrar del FBI tenga mayores consecuencias.
La legítima solución al enfrentamiento debería ser abrir el debate sobre las potenciales ramificaciones y pedir a los parlamentos nueva legislación, en vez de judicializar y nombrar las leyes terroristas que se han promulgado en cada rincón del planeta y que muchas veces incluyen juicios a puertas cerradas y sin jurados.
En simultáneo al enfrentamiento entre el FBI y Apple, la empresa Whatsup informó que sus clientes serán beneficiados con mensajes cifrados. También desde hace algunos años, Google ofrece una conexión segura cuando se envían correos. Guridi aclaró que la carrera “armamentista” (así considera la jurisprudencia norteamericana al ciframiento altamente seguro, por cifrar la información de los clientes, tiene como contrapartida un beneficio económico). “Las personas entregan gratuitamente un montón de información a estas empresas y luego lucran con ventas y publicidades. Todavía no hay conciencia de este problema”. Las empresas tecnológicas comenzaron a ofrecer el cifrado de la información de sus clientes, luego de la publicación de información altamente clasificada de la Agencia de Seguridad Nacional, NSA, por Edward Snowden en 2013. La pelea entre privacidad o garantías constitucionales y las leyes de excepción o antiterroristas comenzaron con la invasión a Irak, la caída de las Torres Gemelas y se profundizaron con las actual guerra en Siria y contra el Estado Islámico en el marco de la crisis económica del 2009. La brecha entre la lucha por la privacidad ciudadana y la ampliación de las leyes antiterroristas o de excepción, se amplía.

Sunday, November 8, 2015

Película dos días y una noche: La clase obrera tiene quien la defienda



    ¿Bono o el despido de un compañero de trabajo? Esta es la pregunta que les deja el supervisor a 16 trabajadores de la industria de los paneles solares en Francia. Sus compañeros de trabajo votaron por el bono. El premio es muy necesario ya que pagan un año de luz y gas, ayudan a la carrera de estudio de sus hijos, pueden arreglar la casa. El escritor Baudelaire lo decía de sus personajes: todos tienen sus razones. Pero, Julieta, una compañera de trabajo, denuncia que el supervisor presionó a los trabajadores para que votaran contra Sandra. Y la votación volverá a realizarse. Gracias al consejo de su amiga y su marido Manu, Sandra irá a casa por casa para que el lunes cambien su voto.
      Mil euros separan la solidaridad del individualismo. Mientras, la psiquis y la explotación social resuenan en la cabeza de esta trabajadora y madre de dos hijos: trabajo o depresión. La voz de los explotadores acusa: “ya no estás en condiciones”, “la industria china hace peligrar los puestos de trabajos franceses”. En contra, la voz cariñosa de Manu que pelea para mantener a flote a su familia: “vos estás mejor, inclusive quizás mejor que antes”, “levantate de la cama y vamos a tocar las puertas”, “Julieta quiere hablar con vos sobre el trabajo, levantate”, “aunque no estemos en nuestro mejor momento, sé que vamos a encontrar la manera de estar juntos”, “¿Cuántas pastillas tomaste hoy?”. El gran ausente es el sindicato.
       En esta micro política por la lucha por la existencia, los hermanos Dardenne elaboraron un guión de hierro. La patronal elabora una acusación en secreto y la presenta frente a un jurado parcial, sus compañeros, que deben defender su medio de vida. Manu y Julieta elaboran la defensa en sentido inverso: el juicio debe ser público y personal, se debe carear a cada uno de los compañeros. Pero Sandra es el centro de esta narración, ella debe humillarse pidiendo que renuncien al bono, ella sufrió la depresión, y es ella que debe carear a cada uno de ellos. La intensidad de la narración es lograda por un diálogo justo, que siempre amenaza en terminar en tragedia. Estos simples ingredientes levan una historia intensa que a través del diálogo socrático entre compañeros, amigos, la familia, y el amor de su marido alcanza la universalidad. Una historia mínima y universal. Un argumento que se multiplica como hongo con diferencias y similitudes en la vida de millones de trabajadores ¿Acaso los trabajadores de la competencia china no habrán tenido ya una Sandra de ojos rasgados, o no van a tenerla en breve? También, entre gobernantes y explotados ¿Acaso Alex Tsipras no extorsionó con el gobierno Alemán a los trabajadores griegos? Esta película es cause y gravedad de la cultura contemporánea por su universalidad. Sandra a contramano de la expectativa de la patronal de embrutecer a los trabajadores, tiene como única tabla de salvación su humanidad, y le tenderá la mano a un trabajador y compañero precario negro y musulmán.





Monday, September 7, 2015

Iron and Wine llegó a Niceto


Iron and Wine, alias Samuel Beam, cerró la noche del sábado con un recital colmado en el día del Folk u Open Folk, que comenzó bien temprano en Plaza Seeber y terminó en Niceto. La última es-cena musical de la movida Folk porteña la ofrecería el barbudo Samuel Beam acompañado por los músicos invitados argentinos Diente de Madera junto a su banjo y Karina Vismara, una niña que perfila en este género, que tocaron desde temprano en el recital de los bosques de Palermo. La Open Folk sumó más de mil amigos al aire libre, que luego redirigieron sus brújulas musicales y contribuyeron a llenar el recital de Iron and Wine. Así, la movida Folk porteña juntó por la noche un crisol de almas en la catedral del rock palermitano de Niceto, donde por primera vez Samuel Beam pisó tierra firme en Argentina. Iron and Wine demoró su aparición al escenario, pero el público no se apresuró a reclamar a su artista, como si el atraso fuera parte de la previa. Pero las palmas llegaron y Samuel Beam se hizo presente. Un yanqui cristiano de crianza y bueno frente a un público que vino, en su mayoría, en pareja pero de la más variadas edades, que sólo miraba al frente y no a los lados, como todavía ocurre en las milongas porteñas. Por otro lado, los silenciosos y anónimos turistas norteamericanos. “Amigos de caras sonrientes”, definió Iron and Wine al público río platense cuando alzaba los ojos y los miraba al finalizar un tema, y pedía disculpas por no saber hablar en castellano. Felices estaban por escucharlo por primera vez, y porque él sin saberlo los había acompañado por más de una década. Y este público, festivo como pocos en el mundo, le devolvió la gentileza a su huésped cada vez que pedía disculpas porque, algunas veces antes de empezar un tema, explicaba que se había olvidado la letra. La larga discografía del músico fue su excusa. Los fanáticos de las tierras más sureñas del mundo pedían clásicos “fuera de moda”, como Gray stables, porque querían acompañar y revivir recuerdos propios junto a su alma mater. Oxímoron entre letra y personaje. El amarillento Iron and Wine, el eterno hippie y el ingenuo campechano, el músico que reza en sus letras decenas de veces la palabra “remember” y “love”, el que trabaja el alma con espiritualidad bíblica y se declara agnóstico. Y sin embargo, como disco de pasta rayado , el sketch se reiteraba. Ahora Samuel buscaba, sin acordarse, el acorde de Low light buddy of mine y una minita lo ayudaba gritando “ra minor”. Él agradecía y todos reían juntos. Porque cuando barba tocaba lo realizaba con excelencia, pero había que darle cuerda al hombrecito del banjo y la guitarra, detrás de su pelaje. Wine and Iron, o todo al revés, parecía más víctima del jet lag, que un músico descortés con su público. Será por eso que repetía: “Casa está tan lejos”, como si nada existiera más allá al norte del Ecuador; y ni él supiera, quizás por culpa de Internet, que pudieran existir fanáticos enamorados por estos meridianos, o quizás sólo porque extrañaba a sus seis damitas norteamericanas. Y esta algarabía en un domingo de madrugada sucedía tema tras tema en perpetuo orden: entre el silencio pacífico que puebla las heladas cumbres andinas y el barullo del público al momento de pedir la próxima canción. Los que salieron de boca del público como Bird Stealing Bread, Lovesong of the buzzard, Walking far from home, Faded from Winter y otros, no se escucharon, porque casi siempre barba elegía uno de su gusto, como los conocidos The tree by the river o Upward over the mountain. Brindó con el público un nuevo breve tema pero del que no sabemos su nombre aún, muy cansado debía estar el hombre recién llegado de Sao Paulo, Brasil. De todos modos, Iron and Wine ofreció tres horas del más alto vuelo folk sobre territorio argentino. Sonaron en total catorce temas, entre ellos Trapeze singer, Boy with a coin, Passing afternoon, Naked as we came, Hangs like heaven, lovers revolution, half moon, Low light buddy of mine, Each comming night, Resurrection fern, Around the well y Fligthless bird. “Came again next year”, pidió un fan del grupo del festival del Open Folk, y el propuso: “Puedo mañana”. La producción del equipo de open folk fue una movida inteligente y un verdadero éxito, porque permitió coordinar y reunir a los fanáticos del género con uno de sus mayores exponentes sureños norteamericanos. Ojalá Samuel Beam no pueda tan sólo el día siguiente y la inteligetsia folk nos permita tenerlo nuevamente con nosotros. El nueve de setiembre se presenta en Santiago de Chile y el doce en México DF terminará su gira por Latinoamérica.

Tuesday, June 9, 2015

Documental “Mujeres de La Mina”: La mina se come el alma


Documental “Mujeres de La Mina”


La mina se come el alma





 


     El documental narra la historia de tres viudas de mineros bolivianos. Francisca Gonzales  minera, de padres y abuelos trabaja para cambiar el futuro de sus nietos, Lucía Armijo que vive en el histórico Cerro Rico de Potosí, y Domitila Chungara, histórica minera y militante revolucionaria. Ellas no reciben una pensión cuando el marido minero se accidenta o muere por el sílice respirado,que convierte a los pulmones “en cartón”, como narra el escritor uruguayo Eduardo Galeano. Las que no tienen descendencia, a veces pueden reemplazarlo en la mina, como serenos, pero la mayoría trabaja al costado de los terraplenes en busca de despojos rocosos que dejan los volquetes, con restos de mineral. Trabajan tres veces más que los mineros para obtener una paga similar cuando venden a las empresas las piedras martilladas con sus manos para retirar el mineral sobrante. “Yo trabajo día y noche, veinticuatro horas, sin dormir”, cuenta Lucía Armijo con una amplia prole para alimentar, vestir y cuidar. También, una maldición machista las acecha: el diablo se enoja si ellas bajan a la mina. Cargan con los minerales, la historia de la evangelización, la sumisión y el esclavismo de sus ancestros, el machismo y el analfabetismo que las sometió a ser mujeres tímidas y calladas. Pero, si las tropas rodean la mina, ellas piden la palabra frente al miedo de los hombres: “Si me permiten  hablar”, dirá Domitila Chungara una de las protagonistas y destacada luchadora durante la masacre de San Juan por el ejército boliviano y norteamericano. Y cuando se lo permiten, las diferencias entre hombres y mujeres se disuelve frente al enemigo de clase.
 


Foto. Loreley Unamuno 
      “A veces me entristece que el cerro se acabe. Si se va a acabar, Potisí ha de morir”, cuenta Armijo. Porque el Cerro Rico de Potosí tiene menores rendimientos que las llevadas adelante por las multinacionales, y son explotadas por cooperativas donde sus trabajadores luchan por sobrevivir y las viudas reciben la peor parte. Las mujeres de la mina reclaman herramientas, permisos para trabajar en las minas, jardines para sus hijos, y pensiones.
    “Mujeres de la Mina” de las realizadoras Malena Bystrowicz y Loreley Unamuno es una  perlita documental que descubre la realidad cotidianidad y la lucha de un sujeto social poco conocido. La investigación documental con fotografías de los sindicatos y las asambleas de la década del sesenta y setenta en blanco y negro se confunden con otras de los mineros del siglo veintiuno en color sepia, como si nada hubiera cambiado. La cuidada dirección de fotografía es hilvanada con las palabras de Eduardo Galeano en primera persona que narra la historia de la resistencia de la mujer minera boliviana en tono de poesía. Y por sobre todo, las protagonistas abren las puertas de sus casas, sus cocinas y comparten sus mayores dramas.
El documental ya ganó el premio Largometraje del Festival Santiago Alvarez de Cuba, y el premio Mirada Feminista del Festival María Lionza de Venezuela, y se proyecta en el Festival de Cine y Derechos Humanos de Buenos Aires.


Se muestra en las siguientes salas del Festival
18/06 18.30hs
Alianza Francesa
Avenida Córdoba
21/06 20.00hs
Cine Gaumont
Avenida Rivadavia 1635