Tuesday, January 21, 2014

Elefante Blanco

Argentina es el primer país del mundo en instalar una base permanente en el Polo Sur. El 22 de febrero la Base Orcadas cumplirá 110 años.  Por ello, Naciones Unidas designó a Buenos Aires sede de la Secretaría del Tratado Antártico.

Se cumplen 110 años de presencia de la Nación en la Antártida. La Argentina es el país con mayor permanencia continua en el continente blanco, el primero en publicar la secuencia de una bacteria antártica -nombrada por nuestro científicos Bizionia argentinesis -, el tercero en realizar experimentos aeroespaciales luego de Estados Unidos, y la ex Unión Soviética (URSS), el primero en organizar un concierto de rock and roll (el de Metallica en la Antártida Argentina), el que ha recolectado en forma permanente información meteorológica para la compresión del clima argenitno, del mundo y el cambio climático.
    La Argentina lidera el trabajo científico y de conservación del continente blanco, región de fenómenos únicos en el mundo, como resultado de una política consecuente que llega hasta nuestros días. El director nacional del Antártico Mariano Memolli, explicó a Caras y Caretas la política del país para el sector antártico argentino y su historia.
    Nuestro soberanía en la Antártida comenzó con un decreto firmado por el presidente Julio Argentino Roca para la compra de una base establecido por el científico escocés William Speirs Bruce, con conformidad del gobierno británico. Finalmente, la Base Meteorológica Orcadas fue establecida el 22 de febrero de ese año y fue puesta en jurisdicción del Ministerio de Agricultura de la Nación. Se quería estudiar su clima y su relación con la Patagonia y el sur de la pampa húmeda. La política de soberanía en la Antártida consistió en hablar y divulgar las actividades nacionales al resto del mundo. En esta dirección, se instalaron una oficina de correo y un telégrafo.
    La pesca en el continente fue la actividad productiva por excelencia. La Compañía Argentina de Pësca fue fundada siete días después de la Base Orcadas por el explorador y ballenero noruego Carl Anton Larsen. La empresa operó en la zona de las islas Sandwich del Sur con licencia de pesca británica y su principal actividad fue la caza de ballenas y focas.  Hasta aquel entonces, el aceite de ballena era tan raro como o”la leche de las reinas”, según un personaje de la novela Moby Dick.
    Esta empresa llegó a participar del 80 por ciento de la pesca de ballenas en el mundo. En aquella época, ese aceite era utilizado como combustible para la industria y para la iluminación, porque tiene la propiedad de ser inodoro cuando se lo quema. Luego fue reemplazado por el querosén. Durante la Primera y  Segunda Guerra Mundial, numerosos barcos balleneros proveían de aceite de ballena y carne a Alemania y los conflictos entre naciones beligerantes desarrollaron intereses y pretensiones territoriales en la Antártida.
    Durante 40 años, la Base Orcadas registro en solitario la meteorología del continente y sus mares, hasta que Gran Bretaña aprovechó la Segunda Guerra Mundial para lanzar en 1941, la Operación Tabarín. Se apropió de distintas islas para establecer bases. En 1941  retiró la bandera argentina de la isla Decepción
    Durante su precidencia, Juan Domingo Perón pidió a la Comisión de la Antártida un estudio minucioso para establecer un plan estratégico nacional soberano en un continente con conflictos en aumento. Esa investigación se publicó en 1948 en el libro llamado La soberanía argentina en la Antártida, con prólogo del general. Durante el segundo gobierno de Perón y a partir de ese estudio, ,se realizaron expediciones regulares, se instalaron otras ocho bases y se estableció por decreto la extensión del sector antártico argentino moderno,. Parpte de esta estrategia era consolidar el conocimiento científico en la Antártida y habitar y relevar el territorio argentino. La expedición del verano de 1955/56  un destacamento en las islas Sandwich del Sur y la fundación del pueblo Esperanza, donde se trasladaron las primeras familias para habitarlo. Durante la dictadura autodenominada “Revolución Libertadora” se persiguió a los civiles y militares peronistas que desarrollaron las actividades antárticas, lo que degrado la calidad del Instituto Geográfico Argentino, aseguró Mémolli.
    La Guerra fría navegó hasta el continente blanco por la carencia de fronteras claras y la división del mundo entre el bloque occidental y oriental. El peligro de iniciar un nuevo frente del conflicto internacional en un continente inexplorado era alto.
    La firma del Tratado Antártico, de carácter pacífico y actualmente en vigor, se impulsó tras la conmemoración del Año  Polar ´pArtico (1957), evento que se realiza cada 50 años com el fin de aunar esfuerzos internacionales para la investigación científica en los polos. Aquel año decena de países, incluida la es URSS y EEUU, se instalaron bases para actividades científicas pero, finalizada la conmemoración, los países rivales negaron retirarse. Por lo que eE U, convocó una conferencia diplomática en Washington que fue el puntapié para el nacimiento del tratado Antártico (TA).
    “La virtud del TA es que congela los reclamos territoriales de las partes y los protege para ser debatidos a futuro. La estrategia bifocal de congelamiento y protección fue una buena aproximación a la problemática antártica, por la realidad geopolítica de la época”, dijo al ser consultado el secretario ejecutivo del TA, Manfred Reinke, en Buenos Aires.
    El TA es un sistema de tratados que promueve la actividad científica y la paz. Cuenta con 2 países consultivos con derecho a veto y 22 países adheridos . Aunque el mecanismo de decisión es consensuado y por lo tanto lento, “el entusiasmo de las partes por mejorar las condiciones de trabajo en la Antártida ha hecho que el Tratado siempre evolucione y no retroceda, desde mi participación en 1997”, destacó el subsecretario ejecutivo Jose Maria Acero. Ninguna actividad humana puede modificar o dañar el medio ambiente. La actividad minera fue anulada con la firma del protocolo de Madrid en los 90- Cualquier actividad en la Antártida tiene un protocolo de acción y un informe que debe ser elevado a todos los países firmantes, y los miembros consultivos pueden inspeccionar cualquier base en cualquier momento.
    La divulgación del trabajo científico y cultural argentino es otra manifestación más de la ocupación continuada del sector antártico argentino iniciada por Roca y perfeccionada por Perón, agregó Memolli. Es esta línea, el DNA tiene planes para alumnos terciarios y destacados y de condición humilde y becas para artistas argentinos. La Antártida, “el aire acondicionado” del clima mundial, debe ser enseñada y conocida para su preservación.
   
   

Thursday, January 16, 2014

Suenan las campanas de Kiev


La plaza de la independencia de Kiev, también conocida como plaza Maiden, en la capital de Ucrania esta sitiada por manifestantes desde noviembre. Los organizadores han construído barricadas con hielo mientras transcurre un invierno que llega a temperaturas de hasta 13 grados bajo cero. Los manifestantes están organizados en grupos que realizan rondas para buscar infiltrados y borrachos en el acampe y las campanas de la cercana catedral Mikhailovsky suenan para advertir a los manifestantes del próximo intento de incursión de la policía. Las mismas campanas que fueron fundidas por Pedro el Grande para enfrentar a Napoléon. La disciplina es ejemplar. Cuando cesan las campanas, los manifestantes cantan el himno nacional: “Las almas y nuestros cuerpos caerán, todo por nuestra libertad / Y mostraremos que nosotros, hermanos, somos la nación de los Cosacos”. Flamea junto a la bandera amarilla y azul, la bandera de la Unión Europea. Horas antes de la intentona policial, el presidente Yanukovich había aparecido en televisión junto a tres ex presidentes sobre cómo resolver el conflicto en forma pacífica y había mantenido reuniones con Catherine Ashton la directora de política exterior de la Unión Europea, UE, y con Victoria Nuland la asistente del Secretario de Estado de Norteamérica en las vísperas de un acuerdo que se canceló. También, los ucranianos que viven en Gran Bretaña se solidarizaron con sus compatriotas mediante una protesta en las afueras de Londres contra el magnate más importante de Ucrania, Rinat Akhmetov, que tiene un departamento valuado en 136 millones de libras, al grito: “Akhmetov, discipliná a tu mascota Yanukovich”. Ucrania está dirigida por una oligarquía que tiene su origen en los burócratas de la era soviética. Aunque hoy se encuentran divididos entre pro rusos o pro Putin, por un lado, y pro ingreso a la UE, por el otro. El presidente Yanukovich se encuentra realizando un delicado equilibrio entre ambas fuerzas, para lo cual ha obtenido ayuda financiera y provisión de gas económica con Putin.
El país está partido entre el oeste que se manifiesta en las calles y el este inmóvil, donde residen los conglomerados industriales que dependen del mercado ruso. El detonante de esta nueva crisis es el rechazo, por parte de Ucrania, a un tratado de libre comercio con la UE, que debería acercarla, junto a Moldavia y Rumania, a una hipotética integración plena, en un futuro indeterminado. El ofrecimiento es, claramente, un dardo envenenado, porque el “libre comercio”, en las condiciones actuales, llevaría a la quiebra a la industria ucraniana. Ni la UE ni Rusia, sin embargo, quieren que Ucrania se desintegre como consecuencia de estas presiones centrífugas, por eso están buscando un nuevo compromiso. Ocurre que Putin allanó, además, el camino para un acuerdo de Siria con Obama e incluso en el litigio nuclear con Irán y, por otro lado, los gasoductos de la empresa estatal rusa Gazprom, que alimentan a Europa y Ucrania de energía principalmente para el invierno, pasan por la estepa de este país. Ucrania, que está pasando por una crisis económica severa, al borde de un ‘defol’, necesita que la rescaten. A diferencia del levantamiento del 2004 conocido como la revolución Naranja, la oposición carece de líderes políticos que reagrupen sus fuerzas. Como expresión de este compromiso, un editorial de Financial Times del 12 de diciembre titulado propone convocar a un gobierno de unidad nacional hasta las próximas elecciones presidenciales en el 2015; The Economist, por el contrario, en una nota del 14 de diciembre titulada “Goodbye Putin” llama a apoyar incondicionalmente a los manifestantes hasta las últimas consecuencias. El ritmo de la crisis mundial, las condiciones de la UE y la reacción de los ucranianos dictarán el desenlace en uno u otro sentido.
El arma más efectiva usada por la UE para evitar una desintegración del bloque, ha sido la exportación de la crisis económica. Lituania, también del ex espacio soviético, luego de aceptar las condiciones del FMI para ingresar a la UE experimentó una caída del PBI del 35%. La propuesta de la UE para la integración de Ucrania es primero acordar tratados de libre comercio que allanen el camino a la penetración económica europea y como segundo paso evaluar la integración ucraniana.
Una opción política alternativa es la conformación de una Unión Euroasiática dirigida por Rusia. La oligarquía pro rusa apodada “La Familia” ha desarrollado sus intereses junto a los negocios de la Rusia de Putin y ha amasado fortunas desde la llegada a la presidencia en 2010 de Yanukovich. Pero la crisis financiera de Ucrania es el resultado precisamente del saqueo de la oligarquía que se conformó con la caída de la Unión Soviética, su atrasada industria y la crisis mundial. El futuro económico de Rusia está también comprometido por la crisis mundial, por eso se desarrollan en su seno fuertes tendencias a la apertura económica hacia la UE. La apuesta histórica abierta con la restauración capitalista en Rusia es la conquista de todo el espacio soviético por parte del imperialismo mundial. La oligarquía ucraniana, históricamente pro rusa, esta reevaluando sus opciones. La posibilidad de un giro de 180° está en la mesa en todo momento. Es lo que ocurrió, precisamente, cuando después de haber dado el si, Yanukovich rehusó firmar un acuerdo ya escrito con la UE.

La pequeña burguesía que manifiesta en las calles de Kiev, ve a la UE como un eldorado de ‘valores democráticos’ e incluso como una vía hacia la prosperidad, que ignora el costo económico brutal que implicaría el acuerdo comercial y una integración a la UE. Las opciones tampoco abundan: Ucrania se ha transformado en una mesa de apuestas para la oligarquía pro europea y la oligarquía pro rusa. Nadie quiere ser el gran perdedor en esta apuesta. Los grandes contingentes que ocupan las calles de Kiev protagonizan una movida contrarrevolucionaria con revestimientos democráticos, pero la desintegración de Ucrania, un estado precario, anticipa acontecimientos revolucionarios, los cuales se enlazaran con el este y el oeste de su espacio nacional.