Sunday, May 22, 2016

Apagón cultural para el teatro independiente

Los apagones de luz durante el verano por la crisis energética dieron paso a los apagones culturales por el aumento de las facturas de energía. Cultura Unida, una organización que nuclea a asociaciones de salas, clubes de barrio, milongas y centro de jubilados,  lanzaron la consigna “Apagón Cultural” frente a los aumentos desmedidos de luz, agua y gas, con el fin de dar a conocer la crisis económica por la que están pasando. Las salas de teatro realizaron un minuto de apagón con un audio que explicaba a los espectadores la situación económica crítica que vive el teatro independiente, el último sábado. Cultura Unida pidió a la legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, un fondo de emergencia hasta que el Gobierno Nacional implemente una tarifa cultural o social para salvar del cierre a estas organizaciones.
“Los aumentos de luz llegan a ser un doble alquiler para las salas independientes”, declaró Liliana Weinver, la presidenta de la asociación de salas Artei que nuclea a 90 salas en la ciudad de Buenos Aires. Weinver enfatizó que las obras de teatro independiente se realizan con el trabajo y esfuerzo de los actores, directores y puestitas, organizados en cooperativas culturales. Según, Julieta Alonso, secretaría de Artei, el 100% de las salas agrupadas en la asociación corre riesgo de cierre si el gobierno no implementa una política cultural para el teatro independiente. Estas salas tienen de 30 a 60 localidades y son contadas las que tienen hasta 250 butacas. El tamaño de las salas no permite bajo ningún aspecto desarrollar una actividad con fines de lucro. Por otro lado, la movida teatral de Buenos Aires equipara a ciudades europeas como Berlín y Paris, gracias al desarrollo del teatro independiente. Estas obras son parte del lustre y reconocimiento mundial de Buenos Aires como ciudad cultural.
El incremento exponencial de las tarifas tampoco pueden ser trasladados a las entradas, porque el público del teatro under no podría pagarlas. El precio de las entradas para estos teatros oscila entre los 130, 150 y 180 pesos, y muchas ventas incluyen promociones de dos por uno. El  traslado del costo a las entradas significaría un aumento del por lo menos 100% del valor de la entrada. Un cifra similar por la que se paga por una entrada del teatro comercial, que cuenta con grandes elencos y publicidad para atraer público con poder adquisitivo. En cambio, el público del teatro independiente se quedaría sin actividades culturales, en su mayoría trabajadores, porque los aumentos de sus salarios no acompañan la inflación. Es por lo tanto, un golpe para la cultura de la ciudad y un doble golpe para el trabajador, que lucha por subsistir y se lo expulsa del ámbito cultural. Macri fue explícito con esta clase social: “Si tienen frío en casa, usen un sweater”.
Algunos números. El Teatro del Pueblo, el primer teatro independiente de la Argentina, pasó de pagar una factura de luz de 1800 a pagar 7800 pesos, un aumento del 433%; el teatro la Carpintería pasó de 1200 pesos de luz a 8000, o un diabólico aumento de 666%. “Todavía el impacto del aumento de luz no llegó al teatro, porque en febrero hay poca actividad, pero si la próxima factura aumentara un 700%, deberíamos cerrar”, declaró Martín Ortiz socio del Teatro Crisol. Este teatro cuenta con Proteatro que otorga hasta un 50% de subsidio en el mantenimiento de la sala por parte del Gobierno de la Ciudad. Otros teatros, cuentan con subsidios del Instituto Nacional del Teatro. La ciudad de Buenos Aires paga con regularidad los subsidios y los salas tienen expectativas que el Gobierno de la Ciudad acompañe sus reclamos. Hasta ahora, las diferencias con el Gobierno de la Ciudad habían sido por el maltrato que los inspectores ejercen sobre estos teatros, muchas veces cierres arbitrarios.
Los propietarios de teatros comerciales acompañan las iniciativas del teatro independiente, aunque no se sumaron al Apagón Cultural. Ellos tienen su propia Cámara Empresarial, la Asociación Argentina de Empresarios Teatrales y su realidad es diferente. Pero también similar, porque sufren la crisis económica como la mayoría de las Pyme de la Argentina.

Monday, May 9, 2016

Presentación del libro “La encrucijada española” de Pedro Brieger en la Feria del Libro



    Pedro Brieger presentó su libro “La encrucijada española” de la editorial Capital Intelectual en la Feria del Libro. El libro fue presentado por la periodista Romina Calderaro y Leonardo Grosso del Movimiento Evita.
“Quedé impactado por la vocación de poder de Pablo Iglesias”, contó Brieger durante la presentación en referencia al Líder de Podemos. “Ellos pudieron interpretar que algo nuevo estaba emergiendo y necesitaba canalizarse por fuera de los partidos tradicionales”, caracterizó. Según el periodista, esta tensión podrá resolverse a favor de los de “abajo” si se sigue la consigna lanzada por el  vicepresidente boliviano Alvaro Garcia Linera durante el primer gobierno de Evo Morales: “No perder las calles”. Puso como contraejemplo, el acuerdo económicamente ruinoso para Grecia con la Unión Europea por parte del partido emergente de izquierda Syriza, que abandonó la calle para ocupar los despachos del gobierno saliente. Según el periodista, fueron tantas las tareas que tenía el nuevo y el pequeño partido Syriza en el gobierno, que desatendió el calor de la calle y las asambleas griegas. Syriza no se habría animado a enfrentar a Alemania, porque carecía de apoyo continental. Los partidos hermanos Podemos, en España, y Juntos Podemos, en Portugal, carecían de fuerza en sus propios países según el periodista. También, Podemos está siendo criticado en sus filas por abandonar las calles por el debate parlamentario y por el intento de formar gobierno con el establishment.
Por otro lado, Pedro Brieger enfatizó el carácter irreverente de los dirigentes del partido: “No se puede tutear al rey. Está reglamentado en una circular”. El periodista mencionó que Pablo Iglesias llegó a tutear públicamente al rey. “En España, es todo un gesto político”, destacó. Y puso también como ejemplo la vestimenta casual de los diputados de Podemos en el Congreso frente a la elegancia del establishment. En cambio, el diario El País, caracterizó a Podemos como un partido políticamente oportunista. Por ejemplo, sumó a su filas a políticos del Establishment, caso del ex ministro de Defensa José Julio Rodríguez, y los promocionó como ministros para la formación de gobierno, o utilizó reclamos independentistas en función de las conveniencias políticas.
La guía de lectura para el nuevo libro de Pedro Brieger es en sus palabras: “¿Qué pasa con esos movimientos populares que emergen y no saben para dónde ir?”. Una pregunta para pensar y relatar los cambios que operaron y operan hacia dentro de estos movimientos. También para no arriesgar un análisis político propio. Durante la presentación lo justificó: “La Historia de la Revolución Rusa de Trotsky fue escrita 10 años después de la revolución. Cuando uno es protagonista de un hecho tan importante, no tiene tiempo para escribir”. Y agregó: ”Más ahora que existe Twitter y Facebook”. Sin embargo, esta afirmación es incorrecta. “La Historia de la Revolución Rusa” fue escrita 10 años después para combatir a Stalin durante la contrarrevolución. Stalin reescribía la historia política del país, acusando a Trotsky de agente del imperialismo, para apoderarse de todos los resortes del gobierno. En contestación, Trotsky escribía la historia revolucionaria de su país para los resistentes. Ningún libro del comandante en jefe del Ejército Rojo fue escrito como testimonio. En síntesis: ¿Se puede transformar un país sin la escritura diaria y una apuesta política definida?
    La encrucijada española es económica y política. Por el lado económico, España alcanzó una tasa de desempleo jóven cercana al 50%, con recesión. Por el lado político, la corrupción del Partido Socialista y el Partido Popular dejó un vacío que empezó a ocuparse en las calles con el movimiento de Los Indignados, el equivalente a las asambleas barriales durante la crisis Argentina del 2001. Podemos es un emergente o un continuador de ese movimiento político en las calles, según el autor. El Partido irrumpió en la vida pública cuando alcanzó 1.2 millones de votos y 5 eurodiputados en sólo 4 meses en las elecciones del 2014. El libro explica esta problemática desde la barricada del movimiento de los indignados y de Podemos.