Saturday, June 11, 2016

Leer para curarse del frío

Los dedos todos juntos

    Las manos le dirán la forma de aprender, bonitos trucos para protegerse del frío. El resto depende de usted. Avenida Corrientes, desfile de manos de mujeres asustadas por la humedad polar que sobrevuela Buenos Aires. Brazos cruzados con manos tocando los codos. Manos entrelazadas con los puños de lana abrigando los dedos de las más jóvenes. Dedos entrecruzados de mujeres policía que custodian el templo judío y la casa de los bomberos. Mujeres que llevan guantes y no traen gorro. O que traen gorro y se olvidaron los guantes. Sábana corta para la más desprevenida. Y los dedos como niños con miedo, todos juntos. Y ni un niño ni una madre en la calle . Pero ¡Señora, el frío no enferma!¡Los virus enferman! Y las damitas que ignoran a las caminantes, cerca de la ventana del bar, con los dedos acariciando un submarino.
     Los hombres, los hombres en cambio, con el gesto canchero de las manos en los bolsillos, del jean con los dedos gordos afuera (porque son gordos), del saco y el sobretodo. Siempre como si no pasara nada. ¿Invierno, verano? Qué más da. Y el motoquero de la Yamaha z16 de la Avenida Scalabrini Ortiz en la vereda del delivery Cruz del Sur contando cómo le gusta andar la moto, que le importa un bledo el frío. Viva la velocidad y cuanto más rápido, más plata. La cara a la intemperie. Pero las manos, las manos. Las manos con gruesos guantes negros y entre los dedos un pucho humeante que no deja después de que le entreguen un pedido y tampoco sobre la máquina. Y en la misma vereda, el cartonero con guantes y los dedos descubiertos para el trabajo de a pie: “¿Jefe una moneda?”.
      Los rostro ocultos o algo arrugados como haciendo fuerza. Sólo las manos para contar el relato del miedo al invierno y conocer las diferencias de género, de histeria y de macho en la principal ciudad de Argentina.

2 comments:

  1. El frío es así y así somos con él. Cuidamos las manos porque es lo que nos acerca el mundo, las damos al saludar, al ayudar, comunicamos con ellas, muestran nuestra edad, nuestro estado de ánimo...

    Qué menos que unos guantes para protegerlas.

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  2. El frío es así y así somos con él. Cuidamos las manos porque es lo que nos acerca el mundo, las damos al saludar, al ayudar, comunicamos con ellas, muestran nuestra edad, nuestro estado de ánimo...

    Qué menos que unos guantes para protegerlas.

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