por Fernando Wermus para la empresa Epidata
Desde el departamento de Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+i) estudiamos y buscamos oportunidades para que nuestra empresa Epidata capture las mejores oportunidades de negocios con nuevas tecnologías. Participamos de eventos y conferencias para conocer los avances y realidades de cada rubro. El 12 de julio nos presentamos en el seminario sobre Inteligencia Artificial (IA) y Agro donde se discutió el futuro de la IA en el campo argentino, el sector más dinámico de nuestra economía. El instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y el Banco Interamericano de Desarrollo fueron los auspiciantes de esta jornada. Les dejamos una nota para compartir lo que se discutió en la conferencia con también, nuestro análisis.
Participaron del evento figuras internacionales y especialistas como LeGrandeur, investigador del Instituto de Ética y Tecnologías Emergentes y docente del New York Institute of Technology y autor del libro “Sobreviviendo la era de las máquinas: tecnología inteligente y transformación del trabajo humano” para disertar sobre las problemáticas éticas de la irrupción de la IA en las actividades laborales y sociales. Por el lado argentino se destacó la participación de Héctor Espina, presidente del INTA, y el presidente de la compañía FRONTEC, una joven empresa del análisis de imágenes satelitales fundada por la empresa de satélites del INVAP.
Oportunidad o crisis
LaGrandeur destacó que el rápido crecimiento de IA genera beneficios para la industria, que se traducen en eficiencia, productividad y reducción de costos. Por ejemplo durante 2016 y 2018, el uso de robots en el sector manufacturero creció a un ritmo del 15% anual. Esta aceleración de la productividad se debe a que los robots actuales más flexibles y con comportamientos más complejos pueden hoy sustituir trabajo humano. Aunque, se plantea un panorama complejo para la inserción laboral de la juventud dependiendo de la región y los países en el corto plazo, es promisorio en el mediano y largo plazo según el especialista. El avance de la IA profundizará la colaboración entre trabajadores y máquinas. Se crearán nuevas categorías de empleos lejos de nuestra imaginación que potenciarán, en definitiva el trabajo de las personas.
El desafío entonces está planteado ahora, en el corto plazo, donde la competencia prima sobre la colaboración. Los trabajadores que realizan tareas manuales y repetitivas son quienes están en mayor riesgo de ser reemplazados. Hasta que el mundo del trabajo se adapte a los cambios, sólo queda mitigar el impacto de la automatización en el mercado laboral. El especialista remarcó que los líderes sociales y los gobiernos deberían comenzar a buscar soluciones. Por ejemplo, capacitar a los trabajadores para que puedan conseguir mejores trabajos, educar para la realización de empleos y tareas difíciles de automatizar como las tareas relacionadas con las “habilidades blandas” (relaciones humanas) o la gestión, brindar reentrenamiento. Inclusive, el aumento de la productividad gracias a la introducción de IA permitiría la reducción de las horas de trabajo a 30 horas semanales o un Ingreso Básico Universal, con la voluntad de gobiernos y el sector privado.
Legrandeur explicó que el costo de emplear a un trabajador y el costo de reemplazarlo por una máquina definen el modelo productivo de las empresas. Además, señaló que el efecto de la IA en nuestra región será diferenciado según el país. Por ejemplo, México que tiene una población jóven, poco calificada y salarios bajos será uno de los últimos en introducir la IA. Si se toma como ejemplo la industria de la comida rápida, donde la automatización de procesos es alta y el trabajador no está calificado, el resultado es un salario que no alcanza para cubrir las necesidades básicas y garantizar la jubilación. Las huelgas de este tipo de trabajadores han ido ampliándose en países como Estados Unidos. Si en cambio, se capacita y educa y la máquina colabora con el trabajador, caso de la industria médica donde un doctor es “aconsejado” por una máquina para dar un diagnóstico más preciso, el resultado es alentador. Se evitan internaciones, se ganan horas de trabajo para el paciente, y el resultado es virtuoso.
Los gobiernos deberán hacerse cargo económicamente por no haber enfrentado a tiempo esta problemática. Según Legrandeur, países como Brasil y Argentina son los que se encuentran en la mejor situación en la región para enfrentar estos cambios a partir del análisis de su matriz productiva.
Las oportunidades tecnológicas en la agricultura
Hector Espina, director del INTA, señaló que el actual modelo productivo en agricultura ya no sirve para dar de comer a 9.700 millones de habitantes para 2050. La alternativa es lo que se conoce como agricultura de precisión. Los campos se siembran, se fertilizan y se irrigan según las características propias de cada lote utilizando tecnología Internet de las Cosas (IOT) e IA. La IOT permite conocer el estado de cada planta a través de sensores que informan su hidratación para hacer un riego por goteo aún más preciso. LA IA permite que las autónomas sin conductores humanos, el análisis inteligente de imágenes satelitales, entre muchas otras labores. Estas tecnologías combinadas y las nuevas prácticas laborales permitían duplicar la actual productividad, según el director del INTA. Hasta hoy, el ascenso de la productividad del campo estuvo liderada por la ingeniería genética y el “mejoramiento” de las semillas. Esta tecnología permitió aumentar la productividad un 18% según según los estudios expuestos por el conferencista.
La empresa FRONTEC, fundada por la empresa de satélites INVAP de Argentina, realiza análisis inteligente de las imágenes satelitales de nuestro país. El análisis permite conocer dónde, cómo y cuándo realizar las labores de los campos. El estudio requiere varias etapas en las que en cada una interviene inteligencia artificial. La delimitación de los campos, el reconocimiento del área plantada, del cultivo y su estado, de las malezas y las labores pendientes son actividades que la inteligencia artificial realiza sobre las imágenes y permite un informe pormenorizado para el agricultor. Los grandes latifundios argentinos de la provincia de Buenos Aires ya están usando el servicio. El plan es extenderlo al agricultor mediano y seguir avanzando.
La crisis del modelo actual no es sólo productiva sino también política y social. Los agricultores pobres son propietarios de la mayor parte del área cultivable de la Tierra, que suma unas 3000 millones de hectáreas. El 80% de la tierra cultivable en África está en manos de productores con menos de una hectárea y con conocimientos escasos de agronomía y poco soporte de ingenieros agrónomos. Esta realidad se replica en suelo argentino; por ejemplo, en la región del Gran Chaco (norte argentino, sur de Paraguay y Brasil) que representa en nuestro país alrededor de 300.000 hectáreas. En contraste, las hectáreas gestionadas por el ERP ClimateView de Monsanto suman tan sólo 17 millones de hectáreas. El potencial y la barrera para llevarlo adelante es enorme.
Los países del primer mundo proveen de tecnología a los países del tercer mundo en un modelo de financiamiento, inversión tecnológica y compra de las cosechas bien establecido. Los proveedores y financistas son empresas de los países desarrollados para proyectos de agricultura en el países subdesarrollados con la promesa de las compras de las cosechas y evitar el pago de los aranceles, caso Estados Unidos y Europa.
Sin embargo, la Argentinas tiene los elementos para ser jugadores disruptivos. El campo es la economía más dinámica el país. Argentina tiene el capital humano, se usa y aplica tecnología de avanzada. La barrera para el desarrollo nacional es la competencia por las riquezas del campo entre los gobiernos nacionales y provinciales y los agricultores. Este fenómeno desalienta la recolección de datos por miedo a que la AFIP los utilice para recaudar impuestos. Paradojalmente el libre flujo de información alienta el desarrollo de tecnologías como IA. Sin acceso a datos, no se pueden desarrollar estas oportunidades tecnológicas. El proyecto Palenque de Fundación Sadosky es un gestor de las labores que hay que aplicar en los campos o mejor conocido como ERP agropecuario. El proyecto invita a los productores a utilizar el ERP nacional para que la academia y las empresas apliquen IA a estos datos. Son muy pocos los agricultores que han accedido al convenio.
Este realidad no es exclusiva de Argentina sino del continente americano. Cuando el campo recibe importantes subvenciones de los gobiernos, la información agropecuaria fluye transparentemente.
La empresa alemana Soilcares logró disminuir el tiempo de análisis químico de nutrientes del suelo de 2 semanas a 2 horas. En los latifundios, no implica una ventaja competitiva, pero en propiedades de menos de una hectárea sin recursos económicos para invertir en ingenieros agrónomos puede ser decisivo. La tecnología consiste en una caja donde se ingresa tierra del lote donde se harán labores de siembra. Contiene un scanner de rayos X que genera imágenes que envía a la nube. Un servidor con un aplicativo Machine Learning (ML) genera un informe exacto de los nutrientes del suelo, sin necesidad de realizar análisis de laboratorio. Previamente, la máquina fue entrenada con imágenes de rayos X y análisis químicos de centenares de muestras. La máquina “aprendió” a relacionar las imágenes de rayos X y los análisis de laboratorio.
Estas oportunidades se replican en la industria agroquímica y química masivamente.
Iniciativas argentinas y el mundo libre (software libre)
La Estación Experimental Anguil-INTA está desarrollando un prototipo de robot móvil para la ganadería IoT, -lrobótica e IA para la ganadería. El robot utiliza software open source conocido como Sistema Operativo Robótico (ROS). El robot alimenta a cada cabeza de ganado según el aumento del kilaje del animal y siguiendo un plan predeterminado. La máquina se provee y llena los comederos de los animales de forma autónoma.
El uso del open source ROS alienta a las empresas argentinas a la inversión en IA, ya que bajan los costos de implementación. ROS provee a empresas y la academia algoritmos de última tecnología.
La función de la política
Gustavo Beliz, director del INTAL-BID y organizador del evento destacó la importancia de la política. Desde su mirada, el salto tecnológico exponencial y los cambios disruptivos son una oportunidad enorme para diversificar la matriz productiva local. “La oportunidad es hoy”, remarcó el político.
El directivo resaltó la necesidad de tener Estados y gobiernos activos, que desde la política pública se propongan establecer ventajas de innovación para los distintos sectores de sus economías. Afirmó que América Latina necesita una estrategia regional de IA, al igual que los planes nacionales de IA en China, Japón, Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia. También destacó que la irrupción de una tecnología puede generar, destruir o reemplazar empleo y que sucederán las tres cosas.
Últimas palabras
La innovación es una frontera que se desplaza rápidamente. El esfuerzo por continuar generado el mayor valor agregado para las empresas tecnológicas argentinas requiere un esfuerzo multidimensional: desde la política con nueva legislación que habilite el marco legal para su desarrollo; desde el mundo tecnológico empresarial con el esfuerzo y la decisión económica para transformar permanentemente los quehaceres corporativos. Los países del primer mundo actúan en bloque con desembarcos financieros, tecnología, y la acción de sus embajadas. También buscan aliados en empresas de otros países cuando ellos carecen de dicha tecnología, para llevar sus planes macro adelante.
El mercado más dinámico de la Argentina es el agro. El rubro tecnológico nacional cuenta con excelente capital humano. También, existen capitales nacionales y extranjeros interesados en la inversión en IA e IOT para el agro. La oportunidad de armar una cartera de servicios tecnológicos que sirvan para la ambientación de los campos (labores del campo, siembra, irrigación , fertilización) y la cosecha permitiría la exportación de tecnología y conocimiento al resto del mundo. Imaginar una cartera de servicios tecnológicos para el campo puede transformar de a poco a las empresas de software en especialistas de software para el agro.
¿Por qué participar de este desafío? Si este esfuerzo se lleva adelante, la productividad del campo se duplicaría con el uso de tecnologías nacionales. Los agricultores y el gobierno se convertirían paulatinamente en importantes aliados, más allá o a causa del extraordinario beneficio económico. Por sobretodo quedaría sellada la etapa histórica donde el campo argentino compite con la industria nacional. Esta brecha se puede cerrar de la mano de la industria del conocimiento y la información. El plan nacional de IA en argentina debería ser un plan de IA aplicado al campo. Por eso fue convocada la conferencia, manos a la obra.
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